Y entonces se levantó y gritó a los cielos, como cuando los leones aúllan al anochecer, como la luna llorando se aleja lentamente de su amada.
Como un sol, una estrella solitaria en un confín del universo conocido.
Y explotó, explotó como una supernova de gran magnitud, destruyendo todo a su paso, transformada en la bestia que nunca decidió ser.
Y murió lentamente hasta hallar la luz del sol.
Anotación: Escrito en una pared del cuarto, divagando entre los pensamientos de una mano inquieta que acosó al cuerpo para hallar un lápiz y copiar esa idea que se autogeneró. Incoherencias inconscientes.
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