"El hombre es un animal de costumbres" - Charles Dickens
Bitácora del Navegante
Conocer esta civilización me ha cambiado bastante. Se comunican con palabras, pero procuran usarlas solo para decir cosas distintas a las que han dicho antes. Según me explicó Lima, toda la información que no expresan en palabras, se transmite entre todos por medio de una red mental que construyeron y pudieron sostener gracias a la forma de la caverna. Abrieron un punto de la mente.
En mi opinión, deberían usarlo para comentar e ir un paso más allá de lo que dijeron, no repetir las cosas y hacer insignificantes cambios. ¿Acaso eso no es plagio? En Terra lo era, pero al parecer aquí no.
De igual forma se lo comenté a Lima, y me dijo que era su modo de sentirse parte de una comunidad. En ese preciso momento recordé que estaba en Ledo y que aquí todo va en pos de las sensaciones y los sentimientos.
- ¿Entonces aquí nadie crea cosas nuevas?
- Sí. Los ducados y la princesa. Ellos imponen y nosotros compartimos y repetimos, excepto para conversaciones. Pero en lo que a sentires, sensaciones e identidad respecta, ellos marcan la parada.
- ¿Y qué pasa cuando alguien no sigue la repetición?
- Su conexión se va deteriorando hasta hacer parte de una red inferior a la principal. Pocos son así.
Osea que si no se sigue la corriente, se ahogan en el lecho del río de conocimiento. Procuraré tener en cuenta eso.
- Tu enlazamiento es mañana. Es tradición, así te quedes o te vayas. Si no lo haces, podría haber un desequilibrio.
- ¿Qué? ¿Entonces debo enlazarme con todas las mentes por obligación?
- Es ley y costumbre. Supongo que luego bajarás al nivel inferior, pero no creo que haya problema.
Ese día recordé que ya tenía una costumbre, llegar e irme. ¿Por qué no otra? Quizás pudiese obtener buena información de esta. Solo espero que no cause estragos en mi ya arrugado corazón.
"Tener costumbres no es bueno ni malo, es lo que desees de ellas. Pero si tomas costumbres de otro, posiblemente no se acomoden a ti completamente."
La odisea del capitán del planeta Terra para encontrar el verdadero significado del amor terminará en un viaje mas allá de su mente. Se perderá en Ledo, un planeta donde todo lo que sucede al rededor de las personas es consecuencia de sus acciones y comportamiento con respecto al amor.
domingo, 29 de diciembre de 2013
viernes, 27 de diciembre de 2013
Melancolía de Media Noche
Me acerco para entregar lo que tengo. Pero huyo antes de recibir porque me asusta lastimar en cuanto reciba.
Amo al amor, pero le temo. Me encanta sentirlo, entregarlo y vivirlo, pero le huyo cuando lo siento cerca.
Me volví un ermitaño, consumido por la soledad, incapaz de compartir con alguien por mucho tiempo.
¿En qué momento me encerré de esta forma en mí?
¿En qué momento me volví incapaz de recibir?
Es como tener todo un mundo qué compartir y mucho qué aprender y no poder hacerlo porque no hay un contacto con la superficie... Al menos no uno correcto.
Hoy más que nunca me arde la llaga. Quiero amar y ahogarme en el regocijo de entregar y de poder recibir, Y que el silencio nos consuma en un éxtasis de inaudible ruido.
Y poder decir que me siento amado, y que eso que me entregan me llega.
¿Por qué se me puso el corazón como una piedra?
¿Por qué precisamente me torné en un insensible cuando más sensible quiero ser?
¿Por qué no puedo recibir al amor correctamente?
¿Por qué la carnalidad me consume en una espiral interminable de sufrimiento vacío y vicios malsanos?
Amo también a la música y me entrego a ella, pero... ¿Por qué no me puede hacer sentir bien de nuevo?
¿Por qué me ahoga?
Bueno, quizás si la siento. Pero me consume como un vicio más; me lleva lejos, y cuando termina... es caos.
Huyo hacia realidades alternas, creando mundos y serpenteando la tan endeble realidad, procurando arrastrar conmigo a quienes deseen volar.
Me regocijo viéndoles volar junto a mí, viéndoles huir libres, extraerse del mundo, abstraerse de la realidad; Aprender, y luego aterrizar sanos y salvos.
A su vez yo también aprendo y acepto; Comprendo y entiendo. Pero por más que entienda, no puedo de alguna forma asimilarlo.
Sencillamente nada rompe la barrera de mi existencialismo. No atraviesa ello que yo si puedo desde adentro.
¿Por qué puede salir y no entrar?
¿Por qué exhalo luz, pero no puedo inhalarla?
Espero en algun momento encontrar aquella persona con una aguja fuerte que pueda atravesar esta burbuja de indiferencia, y me haga sentir.
Sentir de verdad. No cariño, ni afecto; mucho menos el tan incondicional amor que le suelo entregar a la humanidad.
Sentir aquel amor que me hace querer mostrar lo que en realidad puedo hacer. Que me haga volar alto y alcanzar las estrellas que contemplo.
Nota: Escrito en la pared del ya ahogado y deteriorado cuarto lleno de letras.
Amo al amor, pero le temo. Me encanta sentirlo, entregarlo y vivirlo, pero le huyo cuando lo siento cerca.
Me volví un ermitaño, consumido por la soledad, incapaz de compartir con alguien por mucho tiempo.
¿En qué momento me encerré de esta forma en mí?
¿En qué momento me volví incapaz de recibir?
Es como tener todo un mundo qué compartir y mucho qué aprender y no poder hacerlo porque no hay un contacto con la superficie... Al menos no uno correcto.
Hoy más que nunca me arde la llaga. Quiero amar y ahogarme en el regocijo de entregar y de poder recibir, Y que el silencio nos consuma en un éxtasis de inaudible ruido.
Y poder decir que me siento amado, y que eso que me entregan me llega.
¿Por qué se me puso el corazón como una piedra?
¿Por qué precisamente me torné en un insensible cuando más sensible quiero ser?
¿Por qué no puedo recibir al amor correctamente?
¿Por qué la carnalidad me consume en una espiral interminable de sufrimiento vacío y vicios malsanos?
Amo también a la música y me entrego a ella, pero... ¿Por qué no me puede hacer sentir bien de nuevo?
¿Por qué me ahoga?
Bueno, quizás si la siento. Pero me consume como un vicio más; me lleva lejos, y cuando termina... es caos.
Huyo hacia realidades alternas, creando mundos y serpenteando la tan endeble realidad, procurando arrastrar conmigo a quienes deseen volar.
Me regocijo viéndoles volar junto a mí, viéndoles huir libres, extraerse del mundo, abstraerse de la realidad; Aprender, y luego aterrizar sanos y salvos.
A su vez yo también aprendo y acepto; Comprendo y entiendo. Pero por más que entienda, no puedo de alguna forma asimilarlo.
Sencillamente nada rompe la barrera de mi existencialismo. No atraviesa ello que yo si puedo desde adentro.
¿Por qué puede salir y no entrar?
¿Por qué exhalo luz, pero no puedo inhalarla?
Espero en algun momento encontrar aquella persona con una aguja fuerte que pueda atravesar esta burbuja de indiferencia, y me haga sentir.
Sentir de verdad. No cariño, ni afecto; mucho menos el tan incondicional amor que le suelo entregar a la humanidad.
Sentir aquel amor que me hace querer mostrar lo que en realidad puedo hacer. Que me haga volar alto y alcanzar las estrellas que contemplo.
Nota: Escrito en la pared del ya ahogado y deteriorado cuarto lleno de letras.
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Día 37 - La Ciudad de las ilusiones
No toda la humanidad tiene buenas intenciones
Bitácora del Navegante
Desperté en un lugar con techo de hielo y roca. Me senté.
No reconozco el lugar, no lo vi desde ninguna parte, pero supongo que algo o alguien me salvó y me trajo a lugar seguro, de nuevo.
Estoy dentro de una pequeña casa labrada en la piedra. Tiene grabados y tallados de mensajes y dibujos diversos. Sospecho que hay una civilización entera aquí.
Salí y me encontré con una enorme ciudad oculta bajo la azul montaña. Técnicamente se criaron y ocultaron de la tormenta bajo la piedra misma, creando una hermosa caverna de brillante relucir debido a los cristales de hielo y las joyas que encontraron en su creación.
Todo el día fui guiado por una persona con cabello azul-verdoso que se comunicaba conmigo por medio del silencio. "Estoy en mi lugar" dije, al contemplar cómo todos se comunicaban de manera similar. Luego llegó la decepción cuando le vi. Con un rojo brillar en sus rizos y una sonrisa gigante, me miró desde su trono, al lado de 7 similares a ella.
- ¿Y a qué habéis venido, forastero?
Antes de que pudiera responder por mi propia cuenta, la señorita que me condujo aquí intervino.
- Se ha perdido en la tormenta de nieve, como todos nosotros. Se recuperará y partirá, o decidirá quedarse, si no es mucha molestia.
- Pues que así sea, y que sea pronto, antes de que se mezcle con los nuestros.
- No lo hará, por lo menos no hasta que viva nuestras costumbres.
No se habló más. La señorita, de nombre "Carduan Lima", me llevó a lo que parecía su hospital, y me evaluaron por completo. Al parecer me salvé gracias a la velocidad con la que me hallaron. Tengo el pecho algo enfermo, pero el frío supongo que fue el causante.
- Señorita, permítame le agradezco.
- No se tome la molestia Abses. Se quién es, lo he estado observando. Usted merece un poco de bien de vez en cuando. Espero cumpla con su tarea. Ahora, vi sus ojos brillando al contemplar a la princesa Laus Aran. - Su declaración tan inmediata y real me dejó momentáneamente sin palabras. Respiré y le contesté.
- Pues a decir verdad ha sido un llamado de atención a mi consciencia, como con otra señorita que encontré en mi viaje. Pero no creo que esa chispa pase a más, un enlazador hace y se va.
- Aquí no es tan fácil irse. Esta es la ciudad de las ilusiones, todos encajan con todos, pero a su vez nadie se lleva con nadie. Es una Dicotomía constante. Te perderás en el corazón de muchos y luego no podrás salir de ellos. Ya te pasó con la princesa. Ahora no se sabe qué más pueda pasar. Yo ya me perdí en tí, pero yo tengo mis propios problemas con los cuales lidiar.
Esta población tiene un conflicto interno de intereses, por lo que veo.
"Muchas veces lo que ves no es lo que oyes, lo que oyes no es lo que sientes, y lo que sientes no es lo que ves. Procura concentrarte para que oigas, veas y sientas lo mismo."
Esta población tiene un conflicto interno de intereses, por lo que veo.
"Muchas veces lo que ves no es lo que oyes, lo que oyes no es lo que sientes, y lo que sientes no es lo que ves. Procura concentrarte para que oigas, veas y sientas lo mismo."
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