lunes, 30 de septiembre de 2013

Día 28 - El desierto de mi corazón

Aunque la lluvia cese, uno no debe dejar de lado los pensamientos melancólicos.

Bitácora del Navegante

La lluvia de cristales terminó al amanecer. Solo en ese momento logramos ver dónde estábamos. Mis heridas ahora comienzan cicatrización, pero aún me duele moverme.

Salimos de nuestro escondite: 
La playa se parecía mas a un desierto. Las aguas eran cristalinas y calmas, casi como un lago. La corriente nos trajo a un lugar lleno de sequía, donde la lluvia era destructiva, y no crecía vida alguna.

- ¿Crees que ayunaremos mucho tiempo, Abses?
- No lo se, Alpau, pero por lo que veo no tenemos otra opción. Hay que buscar materiales para reparar la balsa y tenemos comida para 3 días que podríamos hacer durar hasta 8.
- Intentemos estar bastante tiempo sin comer, hasta que sea necesario. Además, el agua que hay en la orilla, al parecer es potable.

Recogimos provisiones, y un par de trozos de madera de la balsa para cubrirnos de los proyectiles de cristal de una posible próxima lluvia, y partimos hacia el desierto.

"A veces abstenerse de algo es la mejor opción para evitar la tristeza. Está bien ser arriesgado, pero no se debe perder la cordura"

Día 27 - Sangre Fría

La sangre une. Pero como une, separa.

Bitácora del Navegante

En este torrencial de lluvia salí lastimado por el agua, como cubo de azúcar que dentro del té se deshace, o como mafioso agujereado en un tiroteo en los años 20, en Terra.

Mi sangre salía por todas y cada una de las heridas, y rápidamente me mareaba. No fue mucha sangre, pero fueron muchas punzadas, como picaduras de zancudo, que me dejaron adolorido y entumecido.

Perdí consciencia.

Entre mis sueños, regresé a mi amada Terra, donde compartía un lazo familiar, y algunos no tan familiares.

La sangre. La sangre que estoy perdiendo en este momento es la que me ata a todo y la que me separa de otras tantas cosas, personas, sentires.

Aquello que ahora estoy perdiendo, es quizás, lo que me hace quien soy, y lo que me diferencia.

Vi a mi madre de nuevo, observada por la luna, y temí por mi futuro, pues nunca se a donde iré a parar en este extraño planeta de amor y desilusiones.

Viajé entre ríos rojizos y mares de oscuro carmesí, divagando, bañándome en todo mi pasado y convirtiéndome de nuevo en quién soy. Nuevamente me levantaré, saldré de este mar rojizo y volveré a la realidad con Alpau, donde el dolor será insoportable por un par de días, y la desolación será mayor que nunca.

Madre, donde quiera que estés, perdóname por no enorgullecerme de la sangre que poseo gracias a ti. A partir de ahora, por mas lejos que esté de mi lazo sanguíneo, lo tendré siempre presente conmigo.

"A veces la familia está donde menos la piensas. Pero en el fondo, siempre estará donde la viste y la menospreciaste alguna vez."

Día 26 - Tormenta de arena en el mar.

A veces un problema nace de una solución

Bitácora del Navegante

Ha sido un día difícil.

Un viento huracanado nos trajo destrucción desde la isla a la que nos aproximamos. Arena por doquier.

Es dicotómico, dual, extraño, ver cómo un remolino de arena y agua se juntaba para formar una tormenta de húmedos granos de... ¿vidrio?

- ¡Abses!
- ¡Cúbrete Alpau, no te dejes lastimar!

En cuanto el remolino de vidrio chocó nuestra balsa, crudos tintineos retumbaron contra mis oidos, y diminutas gotas de sangre empezaron a recorrer mi cuerpo suavemente. Nos cubrimos bajo la seguridad de la "choza" que construimos en la proa.

Todo retumbaba, sonaba la viruta contra la madera, contra la vela (ya bastante rota), y contra el mismo océano que, como si nada sucediera, seguía con su oleaje tranquilo.

Era una tormenta que no tocaba tierra

Llegamos a la isla, mientras las aguas continuaban calmas, y los rayos iluminaban el fondo de nuestro paisaje. El vidrio destruyó gran parte del barco, pero nuestros cuerpos, salvo por unas cuantas cortadas, se mantuvieron intactos.


"Las tormentas mas destructivas son las que solo repercuten en los seres vivientes y no en su entorno. Son las tormentas del corazón, que destruyen por dentro, sin mostrar consecuencias exteriores. Solo se ve la tormenta cuando es muy tarde y la vida desaparece."

Día 25

El desamor se oculta tras una falsa máscara de amor

Bitácora del Navegante

Estoy próximo a cumplir un mes Terrano en Ledo, y ha sido un viaje accidentado.

Todo se ha desmoronado cuando lo encuentro, es como si el planeta supiera qué busco, y lo destruyera para que me esfuerce aún mas por obtenerlo.

En cualquier momento toda esta realidad que vivo actualmente, Alpau, el mar de soledad, todo, se podría venir abajo de igual forma.

Alpau insiste en ayudarnos a hallar un camino, pero yo se que en el primer puerto donde aparezcan nativos de su planeta, se ha de bajar, y tendré que seguir mi camino solo.

Temo de nuevo por mi vida, mientras flotamos a la deriva en esta barcaza.

"Dar amor no necesariamente te permite recibirlo"

viernes, 27 de septiembre de 2013

Día 24

Todos pueden soñar, pero soñar no es para todos.

Bitácora del Navegante

Despertamos después del entumecedor frío de la noche y el ensordecedor ruido de los pensares humanos.
Alpau se levantó primero que yo y ya había conseguido las provisiones para nuestro viaje.

-Que, ¿En Terra duermen mas de 8 horas?
-No, sencillamente no había conciliado bien el sueño en mucho tiempo.
-Solo bromeaba, Abses.
-Anoche tuve un sueño.
-¿Un qué?
-Un sueño.

No asimilé el significado de esa pregunta si no hasta el momento en el que montamos la balsa. ¿Me preguntó qué era un sueño? ¿Por qué?

Partimos sin mas, hacia el lugar que el destino nos quisiera dar. Me pregunto qué pasará por la mente de Alpau en este momento.

"A veces soñamos sin saber que lo hacemos"

Día 23

En el fondo ambos podríamos querer lo mismo, pero el tiempo definirá.

Bitácora del Navegante

La noche fue fría. Por suerte encontramos un refugio, pero era demasiado angosto y ambos tuvimos que estar muy cerca el uno del otro. Se sintió raro, como si durmieras con un extraterrestre que no tienes mas de dos semanas de conocer. Pero a la vez se sintió bien, como si le conociera de antes, de toda la vida.

Ráfagas de viento llevaban y traían el ruido. Lamentos y gozos de islas distintas que viajaron con la peculiar atmósfera de este planeta plagaron el lugar de repente

- ¿Qué será de nuestra vida? - ¿Por qué deambulamos en este vacío planeta? - ¿Que nos espera mañana? -

Las voces opacaron el sonido de mis propios pensamientos y ensordecieron el ya viciado aire de la isla.

¿Por qué debemos escuchar los pensamientos de todo el mundo?

"Quizás los pensares de todas las personas se asemejan al propio, pues, en el fondo, todos somos los mismos humanos, hechos de la misma carne, y el mismo consciente."

jueves, 26 de septiembre de 2013

Día 22

Todos, mi pequeña, tienen un futuro.

Bitácora del Navegante

Ha sido un día fantástico, el viento nos ha guiado correctamente, y hemos logrado hacer algunas modificaciones a nuestra balsa en una pequeña isla.

Aún veo el faro, y seguirá ahí por mucho tiempo, pues su estructura es colosal.

Posiblemente busquemos recursos en esta isla y partamos nuevamente. Hay buena madera, por lo que logramos poner un sistema de navegación a la no-tan-inestable barcaza.

Alpau me cuenta que en lo que ha viajado, descubrió una raza extraña de nómadas que deambulan por ahí, buscándole sentido a todo. Aprendió de ella que este planeta se llama Ledo, y que gran parte de su población son nómadas de otros planetas, que buscaban expandirse y se estrellaron aquí. Todos buscan lo mismo.

Pasaremos la noche en la isla.

"Todos buscan lo mismo, pero no todos lo encuentran de la misma forma."

Día 14-B(21) - El Amargo Recuerdo

Déjate llevar por la corriente

Bitácora del Ex-Capitán

Mi destino estaba fijo. Mi pasado, por fin, en su lugar.

Todo estaba claro, borré aproximadamente 7 días de mi vida. Al parecer entonces, hice mi bitácora incorrecta. Bueno, soy un Ex-Capitán, perdí mi nave y todas mis pertenencias.

Divagué en una jungla de demonios que me consumían a cada paso mal dado. 
Escalé una muralla ficticia que mi mente creó huyendo del hambre. 
Viajé hacia una montaña donde la nieve era tan fresca como el recuerdo de mi pasado.
Descendí por el río de la esperanza hacia el faro que guía la vida.
Me ahogué y revolví entre aguas y coloridos animales y plantas en el océano del olvido.

Y ahora, ahora tengo un nuevo rumbo, que debo tomar, quiera o no, pues la corriente es quien decide hacia donde llevarme.

Creo que ahora dejaré de ser el Ex-Capitán, y volveré a tomar las riendas de la navegación. El faro siempre estará ahí para iluminarme, es tiempo de alejarme y conocer océanos nuevos, y buscar vida junto a Alpau, si es que ella debe seguir en mi recorrido.

"A veces las decisiones difíciles deben ser tomadas a ciegas"

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Día 14-A - El Despertar

Bitácora de un posiblemente ahogado Ex-Capitán

La corriente del río me trajo hasta el mar, y mi balsa no resistió el desemboque. Caí al agua, y fui de inmediato absorbido por la maraña de agua.

Tengo un horrible sabor a sal en todo mi ser. La corriente me arrastra lentamente y me deshace en cada "tire y hale". Creo que moriré, nuevamente, como en ese momento en el que la nave perdió su compresión de aire. O en el momento en el que caí de la muralla cuando creí que había encontrado la dichosa ciudad dorada.

Nuevamente deliro, viendo delfines y ballenas danzar entre algas de colores que nunca había visto.
Me pierdo, se nubla mi vista y solo puedo ver colores, radiantes colores, como cada que estoy por morir.

Algo tomó mi mano... Mi consciencia no durará mas, puede que esta sea mi última bitácora...

(Volver a leer el lado B)

Día 13-B

Una desviación no siempre es mala. A veces puede conducirte por el camino correcto, sin darte cuenta.

Bitácora del Ex-Capitán

La barca ha soportado tantas inclemencias del viento, el mar, y la lluvia, como nunca creí que pudiera alguna vez.

Lentamente cada golpeteo del agua a los pilotes de madera me traen, como con la corriente, recuerdos que creí perdidos, donde al parecer, me ahogaba en un rio.

Sin mas, noté consternación en mi ser al recordar toda esta información perdida, pues creí que sencillamente había caído de la muralla, y aterrizado en un rio que me condujo hasta aquí, hasta este momento con Alpau.

Me duele la cabeza, ayer no pescamos bien por la tormenta, y lo poco que teníamos de frutas que ella traía como reserva se ha ido lentamente. Tal vez la meditación sea la opción para alimentarme de vacías ideas que nublan la vista y dejan libre la consciencia.

"Lo que recuerdas no siempre es todo lo que realmente has vivido. A veces hay momentos que la mente borró por inercia y que quizás nunca vuelvan."

Día 13-A

Cuando el rio suena, te llevará la corriente.

Bitácora del Ex-Capitán

De nuevo hallo mi vida en peligro, desenvolviéndome entre remolinos y tormentosas corrientes de este enorme río. Al principio había sido sencillo y divertido, una balsa de madera, unos cuantos cabos que atar, y dejarse llevar por la corriente.

Mientras mas bajo, mas peligro se siente. La corriente me arrastra de una manera impredecible y me da vueltas entre las cascadas y remolinos de espumosa coloración. No creo que llegue al faro.

En cambio, se que resultaré al final, en el vasto océano de soledad, ahogado por la salada agua del olvido y consumido por los peces devora-sueños.

Temo por mi vida nuevamente madre.

"La corriente puede mostrarse aliada a ti siempre y cuando la sigas correctamente. De lo contrario, acabarás ahogado en un remolino de  autodestrucción, o bajo las aguas del olvido. Pero recuerda, siempre habrá un camino que la corriente no toque, que acabará en un oasis de vida."

Día 12-B

El viento empuja, pero también puede devolver.

Bitácora del Ex-Capitán

La balsa se mueve con cada oleaje como pompa de jabón ante corriente de viento: Tengo miedo, tiende a destruirse.

- Abses, cálmate, el oleaje no es peligroso a menos que así lo consideres
- ¡Pero vamos muy despacio y siento que en cualquier momento nos hundiremos!
- Confía en mi, construí esta balsa como construiría mi fuerza de voluntad para las situaciones mas dfíciles.

Confié ciegamente, pues sus ojos me pedían que lo hiciera y que tuviera paciencia.
A lo lejos divisé el faro que tanto perseguí, pero la corriente es la que decide hacia donde llevarnos. Solo ruego para que no se deshaga mi corazón como podría esta balsa, mientras hallo mi camino correcto, quizás ella me lo enseñe, y decida que no necesito ese camino cuando la tenga en mi alma.

"El faro ilumina el punto de partida, pero no señala el camino"

Día 12-A

Los sueños, sueños son.

Bitácora del Ex-Capitán

Llegué al lugar donde nace el rio. La nieve aquí se genera en alturas medias. Es fresca, pero no entumece como la de mi planeta.

Desde la cima veo que el rio se parte en dos.

Hacia un lado es de donde vengo, ya no hay muralla al fondo.

Hacia el otro está nubado, pero noto la base de una construcción, similar a un faro.
La luz de este faro cada que alumbra hacia la cima de la montaña y me ilumina, se siente cálida, casi palpable.

He decidido construir una balsa y dirigirme hacia este extraño y gigante cíclope brillante. Yo solo espero que mi suerte no me destruya de nuevo, como en la jungla mundana en la que estuve sumergido por tanto tiempo.

"Mi Diosa, cuídame como yo te cuido cada noche que te observo, con los pies en la tierra y las manos en el cielo."

martes, 24 de septiembre de 2013

Día 11-B

La apariencia es una, la consciencia es otra.

Bitácora del Ex-Capitán

Navegamos en la balsa por encima de oscuras aguas que no nos permiten ver qué tan inmenso es el océano donde divagamos, siempre juntos, siempre a la expectativa de las tierras que aparezcan al horizonte. 

No hay como remar, ni como navegar, solo nos arrastramos en la balsa a la deriva, como dunas de arena entre las corrientes de viento del desierto.

He tenido tiempo de detallarla mejor, parece que proviene de Ladnul-41, un planeta cercano al mío. Es joven, pero tiene mucho conocimiento sobre la vida en su planeta. Sonríe mucho, pese a que sus ojos dicen lo contrario la mayoría del tiempo.

- ¿Entonces a veces eres Tani, y a veces eres Abses?
- Algo así, cuando estoy cuerdo soy Abses, cuando divago soy Tani. Pero por lo general, soy ambos, y hallo el equilibrio.
- Entonces es un placer, los dos. Mi nombre es Alpau Tjuri, Pero me puedes decir Ajuri (Se pronuncia Ayuri)
- Alpau, nombre extraño para una chica.
- Tener dos nombres y dos personalidades tampoco es muy común, señor AbsesTani

"La excentricidad está en todos, a la manera de cada uno."

Día 11-A

Cada quién cree en lo mismo, a su manera

Bitácora del Ex-Capitán

Todos tenemos una diosa.

Literalmente, TODOS, tenemos una diosa. 

Para algunos es la suerte, para otros el amor, o la muerte. Hay quienes creen en el dolor, y quienes profesan la seriedad como única religión. Pero quizás sea una "Púnica" realidad, mas que una Religión.

Yo, como todos los demás de mi planeta, tengo una Diosa. La mía propia, que ilumina siempre mi sendero.
Mi madre es la viva imagen de ella, y por eso la encomiendo a la Luna, porque es la única que me la recuerda.
Mi Diosa, al parecer, solo aparece cuando estoy en lo mas profundo de mi destrucción, desde que estoy en este planeta.

Mi herida aún no sana, pero al menos ya no sangra. Sigo mi camino de la mano del río, que me promete dulce agua por un rato, pero al parecer terminaré de nuevo embriagándome en las lianas del olvido.

"No todo el cariño se puede transformar en amor, y no toda relación puede evolucionar hacia este."

Día 10-B

¿Alguna mejoría, Doctor?

Bitácora del Ex-Capitán

Con cada momento que pasa en esta balsa noto lo pequeño que el mundo es cuando estás perdido en la inmensidad de tu mente, y cuánto dolor puede tener una persona oculto como para retraerle.

La chica se me acercó y con cara de consternación. Al ver mi rostro en blanco, preguntó:

- ¿Estás bien?
- ¿Ah?
- ¿Que si estás bien...?
- Oh, si. Solo me ahogo en la miseria de mi pasado para no ahogarme en el mar.
- ¡No digas eso!
- ¿Por qué?
- Ahora que al menos no estamos solos, busquemos vivir mas allá de sobrevivir. No te conozco, ni me conoces, venimos de mundos distintos al parecer, y no tenemos idea de qué hacemos aquí. ¿Por qué no emprender juntos un camino?
- Es tan peligroso... Ya perseguí algo que resultó inexistente, ¿Por qué habría de hacerlo de nuevo?
- ¿Quién dijo que no existe?

La chica nubló su vista con algo de misticismo y musitó para si misma:

- Algo en mi dice que existe o existirá...-

"A veces la esperanza que yace en lo inexistente, puede tornar todo en algo existente."

Día 10-A

Hay muchos caminos, pero ninguno me conduce a Roma.

Bitácora del Ex-Capitán

Tres días. Eso llevo sangrando por mi espalda. Descubrí que mis alas fueron cortadas hace ya mucho, pero la herida se abrió recién con la caída.

No he visto mas que vegetación. Cuando creo ver a la Diosa que juguetea conmigo, es solo una ilusión y vuelvo a mi doloroso camino. Ella está cerca, puedo sentirla, pero no tengo manera de saber si es mi Diosa, o la de algún otro aventurero. 

Sigo caminando, ahora bordeo un río para encontrar un lugar bajo donde cruzar.

"El daño en una herida profunda solo se percibe después de un golpe que repercuta sobre la cicatriz."