Bitácora del Navegante
Desperté en un lugar con techo de hielo y roca. Me senté.
No reconozco el lugar, no lo vi desde ninguna parte, pero supongo que algo o alguien me salvó y me trajo a lugar seguro, de nuevo.
Estoy dentro de una pequeña casa labrada en la piedra. Tiene grabados y tallados de mensajes y dibujos diversos. Sospecho que hay una civilización entera aquí.
Salí y me encontré con una enorme ciudad oculta bajo la azul montaña. Técnicamente se criaron y ocultaron de la tormenta bajo la piedra misma, creando una hermosa caverna de brillante relucir debido a los cristales de hielo y las joyas que encontraron en su creación.
Todo el día fui guiado por una persona con cabello azul-verdoso que se comunicaba conmigo por medio del silencio. "Estoy en mi lugar" dije, al contemplar cómo todos se comunicaban de manera similar. Luego llegó la decepción cuando le vi. Con un rojo brillar en sus rizos y una sonrisa gigante, me miró desde su trono, al lado de 7 similares a ella.
- ¿Y a qué habéis venido, forastero?
Antes de que pudiera responder por mi propia cuenta, la señorita que me condujo aquí intervino.
- Se ha perdido en la tormenta de nieve, como todos nosotros. Se recuperará y partirá, o decidirá quedarse, si no es mucha molestia.
- Pues que así sea, y que sea pronto, antes de que se mezcle con los nuestros.
- No lo hará, por lo menos no hasta que viva nuestras costumbres.
No se habló más. La señorita, de nombre "Carduan Lima", me llevó a lo que parecía su hospital, y me evaluaron por completo. Al parecer me salvé gracias a la velocidad con la que me hallaron. Tengo el pecho algo enfermo, pero el frío supongo que fue el causante.
- Señorita, permítame le agradezco.
- No se tome la molestia Abses. Se quién es, lo he estado observando. Usted merece un poco de bien de vez en cuando. Espero cumpla con su tarea. Ahora, vi sus ojos brillando al contemplar a la princesa Laus Aran. - Su declaración tan inmediata y real me dejó momentáneamente sin palabras. Respiré y le contesté.
- Pues a decir verdad ha sido un llamado de atención a mi consciencia, como con otra señorita que encontré en mi viaje. Pero no creo que esa chispa pase a más, un enlazador hace y se va.
- Aquí no es tan fácil irse. Esta es la ciudad de las ilusiones, todos encajan con todos, pero a su vez nadie se lleva con nadie. Es una Dicotomía constante. Te perderás en el corazón de muchos y luego no podrás salir de ellos. Ya te pasó con la princesa. Ahora no se sabe qué más pueda pasar. Yo ya me perdí en tí, pero yo tengo mis propios problemas con los cuales lidiar.
Esta población tiene un conflicto interno de intereses, por lo que veo.
"Muchas veces lo que ves no es lo que oyes, lo que oyes no es lo que sientes, y lo que sientes no es lo que ves. Procura concentrarte para que oigas, veas y sientas lo mismo."
Esta población tiene un conflicto interno de intereses, por lo que veo.
"Muchas veces lo que ves no es lo que oyes, lo que oyes no es lo que sientes, y lo que sientes no es lo que ves. Procura concentrarte para que oigas, veas y sientas lo mismo."
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