viernes, 17 de enero de 2014

Día 41 - La Hechicera Acorazada

El corazón posee una coraza llena de cobardía

Bitácora del Navegante

Cerca a la salida de la ciudad encontré una pequeña choza, dispuesta a un lado del camino hacia el exterior de la cueva.

Se veía abandonada, roída y carcomida por el tiempo, como ahora debe estar mi nave. Como mi corazón.

Toqué la puerta, pero nadie contestó. Luego de un rato me decidí y la abrí. No tenía seguro, por lo tanto pude entrar fácilmente. 

- Creí que le silencio servía como invitación - Una dulce voz sonó desde el fondo de la casa.

- Digamos que no todo el mundo interpreta el silencio del mismo modo. ¿Quién eres?

- Me llamo Zea. Pero me llaman la Pluma de León.

- ¿Pluma? ¿Se puede saber por qué?

- Digamos que soy una quimera maltrecha corrupta por los andares de la vida y el desamor. Una Quimera tiende a ser un león con alas, y con una serpiente como cola. 

- ¿Entonces qué le deparó la vida al ser una quimera?

- Las alas de un soñador, el perezoso cuerpo de un león y el venenoso salivar de una serpiente. Todo en una sola señorita. -

La mujer se veía anciana, malgastada por el tiempo, como la choza en la que vivía.

- ¿Cuánto tiempo tiene de vida?

- Del que llevo en este cuerpo, 18 años. Del que ha pasado a través de mi ser, más de 200. Del que me queda, dudo mucho.

- ¿Se irá pronto? 

- Algo así, debo partir nuevamente y no pertenezco a Ledo. Ni a este universo realmente. Me la he pasado creando pócimas y ungüentos para ayudar a la gente con sus amoríos y sus vivencias, pero no es suficiente. No me llena, no me hace feliz. Soy una amargada hechicera.-

Más allá de lo que hablaba, sus ojos brillaban como dos hermosos rubíes a la luz de la luna. Se notaba que adentro había todo un mundo por explorar, todo un ser por existir, pero la cubría una coraza destructiva.

- Tú, tu eres quien me faltaba en la ecuación para mi última pócima. Para el Elíxir que todo lo puede.

- ¿Yo? ¿Y de qué te serviría un navegante como yo en esta situación?

- Verás, jovencito. Una pócima perfecta requiere gran fuerza de voluntad que pueda soportar los efectos colaterales que pueda traer, porque no todo es vida y no todo es brillo. Con algo bueno siempre hay algo malo. Equivalencia de intercambio, Kharma y Dharma. 

- Interesante. Supongo que después de todo lo que he viajado, es algo que podría soportar.

- Y qué es lo que desea usted, jovencito... ¿Amor? ¿Dinero? ¿Fama?

- Una acompañante, una enlazadora. Alguien que camine conmigo.

- En algún momento la tendrás jovencito.-

Convivimos el resto de la tarde en paz, su coraza se fue despedazando con cada conversación, y sintió que todo lo que hablamos, sobre mis viajes, sobre lo que ella hacía para ayudar, la cambió lentamente. Ahora se veía radiante. Tomó la piel que se le cayó y la depositó junto con uno de mis cabellos, una cadena de plata y otros icores y destilados que desconozco, y creó una pócima. La depositó en un envase, y la amarró a la cadena anteriormente usada como catalizador. Me la entregó. A la luz del sol se veía rosada; a la luz de las velas, roja; en la oscuridad, brillaba con un profundo azul con visos negros.

- Ésta es pues, mi última creación para el mundo. La pócima del amor. No la uses hasta el final de tu vida, cuando sea necesario. La pócima será tu última alternativa para trascender en el corazón de todos. La cadena representa tu fuerza de voluntad, y se romperá cuando dejes de creer en el amor. Ahora joven Navegante, debo partir hacia mi universo y dejaros toda mi sabiduría en este Elíxir que nuevamente te devolverá las alas.-

Enigmáticamente desapareció tras una cortina. Quedé lleno de preguntas, pero lleno de energía, pues además del Elíxir, entré en una especie de éxtasis que me llenó de vida, listo para cualquier cosa que Ledo me impusiera a partir de ahora, listo para salir de la montaña, del encierro en el que estuve, y de intentar nuevamente volver a Terra, con la hermosa Luna que allí alumbra.

"El amor brilla con el color y la intensidad de la luz que lo ilumine. La diferencia es que éste, cuando solo queda oscuridad, se torna azul y melancólico, y brilla por si mismo, porque el amor nunca muere, solo se enfría."

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