viernes, 27 de septiembre de 2013

Día 23

En el fondo ambos podríamos querer lo mismo, pero el tiempo definirá.

Bitácora del Navegante

La noche fue fría. Por suerte encontramos un refugio, pero era demasiado angosto y ambos tuvimos que estar muy cerca el uno del otro. Se sintió raro, como si durmieras con un extraterrestre que no tienes mas de dos semanas de conocer. Pero a la vez se sintió bien, como si le conociera de antes, de toda la vida.

Ráfagas de viento llevaban y traían el ruido. Lamentos y gozos de islas distintas que viajaron con la peculiar atmósfera de este planeta plagaron el lugar de repente

- ¿Qué será de nuestra vida? - ¿Por qué deambulamos en este vacío planeta? - ¿Que nos espera mañana? -

Las voces opacaron el sonido de mis propios pensamientos y ensordecieron el ya viciado aire de la isla.

¿Por qué debemos escuchar los pensamientos de todo el mundo?

"Quizás los pensares de todas las personas se asemejan al propio, pues, en el fondo, todos somos los mismos humanos, hechos de la misma carne, y el mismo consciente."

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