lunes, 14 de octubre de 2013

Día 33 - La rosa de los vientos

Camina sin olvidar por donde pasaste.

Bitácora del Navegante

Subí la pequeña montaña de tierra y contemplé a la distancia. 

Sentí que mi ser llegaba a un punto de quiebre en su viaje. Aquí estaba el lugar que necesitaba, para decidir realmente mi camino. ¿Debía volver al faro, como había prometido? O quizás... ¿Volver en busca de Alpau y el océano de melancolía?

Aquí era cuando. "This is now".

Observaba todo muy claramente: El mar a lo lejos, con sus nubes de cristal; La jungla y sus peligrosos frutos; El faro en la playa, observándome todo el tiempo con su brillo. Incluso el desierto de soledad que acabo de atravesar.

Por último, veo un camino nuevo. Uno que al parecer va a dar a un glaciar y una cadena montañosa.

¿Qué camino debo tomar?

¿Qué camino será mejor para mi búsqueda?

En este tipo de momentos es en los que realmente me hace falta volver a ser dos personas en vez de uno. Abses, Tani, fracciónense. Necesito una amena discusión en este momento de dicotomías ácidas.

"A veces discutir contigo mismo te lleva a la locura y la esquizofrenia. Pero si sabes controlarlo, puede ser un método muy útil para tomar decisiones difíciles, con puntos de vista y ángulos contrarios."


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